Una sana y equilibrada alimentación consiste en el conjunto de nutrientes que ingiere una organismo vivo mediante el consumo de alimentos y que aportan la quimica necesaria que permite mantener las funciones vitales (y en un contexto humano que permita mantener la correcta salud física y mental).


Una alimentación sana es particular de cada individuo y se adapta al:  sexo, edad, peso y situación de salud. No obstante, existen diversos factores (geográficos, sociales, económicos, patológicos, etc.) que influyen en el equilibrio de la dieta.


Desde siempre las dietas se han utilizado para el tratamiento y prevención de diversas patologías, enfermedades, condiciones o molestias (conocido como dietoterapia) ademas de para adaptar la alimentación a diversas situaciones fisiológicas.

Popularmente la dieta se asocia de manera errónea a la práctica de restringir la ingesta de comida para obtener sólo una cantidad específica de los nutrientes y la energía necesarios, y así conseguir o mantener cierto peso corporal.


Una dieta no necesariamente significa comer poco, mas bien es un régimen alimenticio.  


Existen dietas para bajar o subir de peso y también las hay para mantener un peso adecuado.


Un aspecto que hay que señalar respecto a la dieta es que esta es colectiva, es decir, adaptada a las necesidades y a las características de las personas.

En cada etnia se sigue un patrón regular que es común a casi todos los individuos, de tal manera que se configura una dieta típica de una sociedad o cultura. Un ejemplo es la que se conoce popularmente como dieta mediterránea, atribuida al estilo de vida seguido en algunos países de la costa mediterránea.


Culturalmenrte y en función del origen biológico de los alimentos, las dietas pueden ser:


Dieta vegetariana: cuando no se consume ni carne ni pescado. Los motivos por los que se sigue una dieta vegetariana pueden ser económicos, religiosos, ideológicos, éticos (veganismo), ecológicos y de salud. Hay diferentes tipos de vegetarianismo. Entre ellos, en el que no se consume ningún producto procedente de un animal (vegetarianismo estricto) y aquel en el que no se consumen productos prodecentes de animales excepto la leche (lactovegetarianismo), huevos (ovovegetarianismo) y/o miel (apivegetarianismo).



Otros tipos de dietas desde el punto de vista cultural son la dieta occidental, la dieta mediterránea, la dieta asiática, etc.


Desde el punto de vista nutricional, las actuales dietas humanas pueden ser:




Estas dietas se subdividen a su vez en:







Para que cualquier dieta se considere saludable y equilibrada, se debe basar en el consumo irregular de una amplia variedad de alimentos. La razón es que no existe un único alimento que contenga todos los nutrientes necesarios.


Es importante tener en cuenta que para llevar a cabo una dieta saludable no se debe de excluir ningún tipo de nutriente, y debe de ir acompañada de un régimen de actividad física para tener óptimos resultados y ser saludables cada día.


Para que la población tenga una referencia sobre las pautas dietéticas más apropiadas con el fin de alcanzar y mantener un adecuado estado de salud, ciertos organismos o instituciones públicas proponen unas guías y objetivos dietéticos.


En tales guías se suele recoger unos recursos gráficos, basados en la clasificación de los alimentos según sus características nutricionales predominantes, que facilitan la elaboración de una dieta equilibrada.

Ejemplos de estos recursos gráficos son la pirámide alimentaria o la rueda alimentaria.


En los siguientes links les ofrecemos dos modelos de menú semanal, saludables y prácticos, que hemos preparado como guía para un cambio hacia la sana alimentación.

La dieta saludable y equilibrada

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